Radiografía del Delta Machine de Depeche Mode (incluye bonus tracks)

Escrito por David A. Silva el . Publicado en Depeche Mode

Delta Machine Depeche Mode

Por David A. SIlva

Entramos de nuevo en el mundo de los Mode, para ser más específicos en la mente de quienes nos han entregado todo a lo largo de mas de tres décadas: Martin Lee Gore, Dave Gahan y Andrew Fletcher, los autores del soundtrack de muchas vidas y que siempre de una u otra manera han encontrado la forma de no repetirse.

Sucedió después de su multipremiado "Violator", cuando nos sorprendieron con aquel mucho más agresivo y orgánico "Songs Of Faith And Devotion". Es importante acentuar estas referencias mientras recorreremos su décimo tercer álbum de estudio.

Delta Machine resulta un perfecto matrimonio entre el Mode clásico y el Mode post-Wilder, el Mode vanguardista y el maduro, el minimalista y el experimental, con un sonido que lo mismo es tan crudo y visceral (hasta donde una banda electrónica puede o intenta serlo), como tan desarrollado, pero que sobre todo juega muy bien con la síntesis modular y las máquinas de antaño, memorabilia invaluable que hoy lejos de ser obsoleta es objeto de adoración para cualquier producción que busque ser competitiva.

1. Welcome To My World. Mientras pulsamos los primeros segundos del Delta Machine nos sorprenden unos golpes análogos de bajas frecuencias muy bien procesados. Uno a uno se van deshaciendo, se desintegran y se vuelven a formar junto a una orquestación de cuerdas que nos recuerda que DM antes de ser ser universales y deberle su sonido al resto de Europa, particularmente a Alemania, de vez en cuando también guardan ese sonido de casa: británico, y como en su momento lo hicieran "One Caress" o "Home, aquí se puede asomar un halo muy beatlesco, muy al estilo del gran cuarteto de Liverpool, pero claro, con el sello y la firma inconfundible del trío de Basildon. Es admirable la atmósfera creada gracias al laboratorio modular que Gore con apoyo de Christoffer Berg, Ferg Peterkin y Ben Hillier montaron y lograron desplegar en el estudio de grabación, esto le da un sofisticado elemento a un verso tan clásico.

2. Angel. Durante los casi cuatro minutos que el tema dura se puede escuchar un sonido que muestra oscilación de frecuencias, Knobs y filtros que mimetizan pulsaciones midi en guitarras y de vuelta las traducen en riffs viscerales y humanos. Es como si la distorsión de una Les Paul Epiphone encontrará un vínculo perfecto entre el mundo de los transistores, los circuitos y el sonido electroacústico. El tema evidentemente trae reminiscencias a su sonido más rockero y sucio, por instantes se puede entender que la intención de la banda era mostrar el alto contraste que tiene el disco, pues sin duda e independientemente de que este tema no sea su primer sencillo oficial, sí fue el primero que mostraron al mundo en aquella conferencia de prensa en octubre de 2012 ante los medios. Evidentemente nos estaban mandando un mensaje: “Estamos de vuelta pero no como imaginabas”. Angel es un tema complejo y a la vez muy simplista, capta la atención con leads distorsionados, mientras que el estribillo es una dulce melodía, evocada por una guitarra más limpia y las armonías vocales que producen el vibrato de Martin y el timbre barítono de Gahan.

3. Heaven. Martin Lee Gore y su ya conocida fascinación y obsesión por la religión y los temas tan existenciales como asistemáticos entre sí han generado mucha polémica, pero todas en base a criticas muy triviales y poco perceptivas. Bastante se ha criticado la musicalización y el nuevo estilo que han adoptado, y al parecer han dejado atrás esos temas con un riff y un punch más contundente, agresivo y persuasivo. Son desmedidas las fascinaciones de su autor hacia temas mucho más profundos y casi en un tono de sincretismo, basado en un principio ancestral muy pero muy vasto en cuanto a contenido. El paraíso según Gore: "I burn a fire of love", "I have embraced the flame", ¿de qué llamas está hablando?, quizás se refiere a uno de los 12 pilares y fundamentos en los que está encriptado El Árbol De La Vida de La Cábala y de ahí que se alcance un plano existencial divino, el Paraíso tal y como los judeo-cristianos pregonan. Se logra fusionar a la perfección la nupcia entre el blues y la electrónica, fascinante y místico de principio a fin, muy destacable cómo se logra mimetizar una percusión tan minúscula con algunos redobles y fills muy mecánicos que nos sacan del trance al que estamos siendo sometidos a base de un piano descendiendo en escalas bemoles y que progresivamente se entrelazan con un riff de guitarra tan bien logrado y de tal forma que hasta pareciera que el espíritu del mismo Robert Wilkins entrara en Gore. Las vocales de Gahan encuentran un clÍmax, dolor y redención en el estribillo, lo dicho: hemos llegado a otro plano existencial.

4. Secret To The End. El primer corte en el Delta Machine escrito por Dave Gahan, con apoyo de Kurt Uenala, nos muestra un sonido muy íntimo y progresivo. "I've got a feeling that it's coming soon, could this be the end", un presagio que Gahan tiene y lo comparte, y con ello se da uno de los momentos más memorables del álbum, con un final que logra combinar muy bien todos los elementos intrínsecos en este nuevo concepto, mientras que los bajos arpegiadores van resonando y circulando polifonícamente y juegan incansablemente desde su inicio. Con un ritmo suave logra construir una cadencia muy ingeniosa, la cual alcanza el clímax junto a unas guitarras altamente trabajadas. Brillan increíblemente la eufonía de los sintetizadores que en un paneo nos permiten ir descubriendo paisajes sonoros que perfectamente encajarían en un film de ciencia ficción muy al estilo de Fritz Lang y el coro que dice "Should have been you" convierte este tema en un ¿posible sencillo?...

5. My Little Universe. Tecno minimal con muy buena atmósfera y un sonido teutón que es tanto innovador como seductor. Tiene una progresión muy eficiciente y se acompaña de secuencias muy bien modulas, parecería que mientras cada perilla es manipulada en sus sintetizadores, bajo un ritmo ascendente y que en momentos alcanza sorprendentes trayectos aleatorios, las programaciones cobraran vida propia. La interacción entre Martin y Dave mientras entonan "Here I am king, I decide everything, I let no one in, no one, no one, no one" son el edulcorante correcto para esta elegante sobremesa y permite tomar aire en un número puramente electrónico, sin duda el elemento clave en este track avant-garde y la contraparte humana del Delta Machine, su ala mecánica.

6. Slow. El ritmo contiene un tono melancólico, pesaroso, tal y como el buen blues lo dicta, ese que se escribe con la resaca que sólo da la vida misma y su monotonía, aquel que a través de sus glorias y sus derrotas y que tal cual y como musa misma nos sirve de inspiración. Bajo un sensual groove, el track es cabal y elocuente con su lírica. Aunque fue desterrado de un álbum que lo pudo haber acogido muy bien (según Depeche Mode este tema pudo entrar en el "Songs Of Faith And Devotion"), posee el gran sonido que encierra una hermosa comunión entre lo oscuro de la banda con lo mítico y melancólico de sus raices, con golpeteos de bajo y un ambiente cósmico de fondo, evoca por momentos al estilo de "Surrender". Esta canción capta en esencia el propio placer de estar disfrutando al máximo un momento, "el momento", aquí es donde nos ponemos sugerentes y ambiguos y cada quien encontrará su análisis, puede ser para muchos el dolor en sí mismo, quizás sea incluso el hecho de estar planeando alguna venganza, un encuentro íntimo o especial. En fin, las posibilidades son infinitas, sólo basta decir que para cuando escuches el riff de esa guitarra en un medio tono pudiera insinuarte pensamientos impropios y una pasión desmedida .

7.Broken. Segundo tema de Gahan, coescrito con Kurt Uenala, atrapa todos esos elementos de un sonido más puro y conservador. Demuestra una espléndida balada rítmica, potencialmente podría ser un single y encontrar y ganar más adeptos si se consideran los remixes que podrían explorar sus bellos acordes y sus profundos arreglos. Recordemos el caso de “Heaven” y el tan aclamado Owlle Remix que convirtió lo cautivador en algo épico e imprescindible. Se puede escuchar el timbre de David un poco mas bajo de lo habitual y eso justamente obsequia una nostalgia metódica que junto a esos matices de un piano Rhodes que es ligeramente modificado y con unos sonidos semiagudos retorcidos que terminan adornando los primeros versos, el coro se vuelve celestial y mágico mientras se escucha: "When you’re falling I will catch you, you don’t have to fall that far, you can make it, I will be there, you were broken for the start". Esto sucede mientras el ritmo escolta un sutil arreglo de guitarras muy post punk. Recuerda un poco a "Lilian" del "Playing The Angel". Con una letra bastante introspectiva y conmovedora nos sugiere que muy a pesar de la traición, del sufrimiento y del dolor, al final siempre habrá una esperanza, incluso podrías contar con el apoyo suficiente para empezar de nuevo, pese a que quizás ya te encuentres literalmente "roto", en el fondo.

8. The Child Inside. El único track que canta Martin Gore en este álbum es también nuevamente un número minimalista, pero quizás aún más acentuado que el primero pues no contiene la progresión evolutiva y tan sólo opta por crecer en los mismos cambios de acordes con los que cuenta el tema, en su mayoría menores, con los cuales el propio maestro suele hacer gala de su emblemático vibrato. Es imposible no hacer referencia a temas anteriores como es el caso mas similar a "Comatose". El perímetro que rodea el track y la columna vertebral de este tema es muy psicodélico y aunque carece de percusión dinámica es el propio ritmo provocado por unos sintetizadores que forman una especie de bucle sónico, que lo mismo asciende y retoma su origen, lo que lo vuelve tan particular. El sonido que es completamente moderado y tan sólo conducido por efectos, variaciones, ecos empleados y algunos filtros que son deformados de una forma muy discreta. De igual forma hacen una perfecta combinación en la letra: "I can hear that dreadful overflowing sound and watching from afar I see a child is drowned, the child inside your heart" que viene a ser una suerte de interiorización y reflexión.

9. Soft Touch/Raw Nerve. Mientras los bpm's de este álbum parecerían estar confinados a unos pocos golpes por minuto, el disco tiene momentos up-tempo donde las máquinas vuelven a ser aceleradas y sorprendentemente nos permiten llevar el beat con los pies mientras movemos la cabeza y manotear a un ritmo desenfadado y suelto. El ímpetu que tiene esta canción y la impresión que encierra este track es muy divertida y logra transmitirte muy buena vibra, mientras que otorga la sensación de escuchar un tema clásico, pero que nunca fue grabado o editado, quizás debido a que el tema le debe bastante al bullicio del lugar donde fue grabado, mismo que es la residencia de Dave desde hace más de una década: sí, Nueva York, casa de "The Strokes", "Yeah Yeah Yeahs" y mucho tiempo atrás de "The Velvet Underground". Quizás por eso me resulte tan familiar y aunque no dejo de pensar que quizás eso pudo influir, debo recordar que a final de cuentas el tema fue escrito por Gore, quien vive en California. Sólo basta con revisar esa aura un tanto noise que tanto le debe al post punk y al new wave. La guitarra es un tanto disonante y lograron editarla en su mezcla final (¿la mano de Flood?) para convertirla en una melodía que ya pinta indispensable en sus próximos recitales.

10. Should Be Higher. Último tema escrito por Gahan/Uenala, siniestro, intenso con bastante punch y mood,los primeros pads que de inmediato despuntan en la introducción nos adentran a un número mucho más oscuro y sombrío, mientras el beat poco a poco pincela figuras apocalípticas, el canto de Dave se mezcla con sus propios ecos retardados en un reverb que se desarrolla mientras el verso encuentra una gran armonía entre Martin y el propio Dave y que al parecer en este álbum han jugado un alucinante papel y han conseguido un gran ensamble al tratarse en su mayoría de melodías que no saturan los arreglos ni rayan en los abusos de sobreproducción, pueden mimetizarse perfectamente en el interior y en el corazón del Delta Machine. Para cuando alcanzamos el coro descubriremos que los maestros del synht pop no sólo no se conforman con jugar con síntesis sustractiva, aditiva, modificar, editar, modular, generar atmósferas y manipular cuanto sonido les sea permitido y antojado, sino que también su propia voz es motivo de experimentación, vaya forma de cantar de Gahan en un falsete que pareciera expulsar un hombre lobo de sus entrañas y con un dulce gemido invocara a su presa para devorarla: "Your lies are more attractive than the truth, love is all I want, love is all I want".

11. Alone. El sonido que evoca este tema es muy rico en cuanto a sus texturas y con una base análoga muy bien definida, unos pads que tan pronto aparecen nos remiten a la poesía melancólica en la quintaesencia de Ian Curtis. Mientras el coro entona "I couldn’t save your soul, I couldn’t even take you home", pareciera un autoexorcismo del propio Gore que buscara reivindicarse en un clamor de agonía, coraje y recelo, entre vibraciones y respiros fugaces, decantamientos espirituales, dogmas y referencias hacia la trinidad en un plano no tan pragmático sino idílico. El final llega con un característico sonido de acordeón o de algún otro instrumento de viento.

12. Soothe My Soul. El segundo sencillo confirmado en esta nueva entrega, sin duda es muy fuerte en cuanto a ritmo y sonido. Ni qué decir de ese coro que nos devuelve a un Depeche Mode de antaño icónico, ese de estadios, donde logran convertir a las masas en sus fieles feligreses y devotos creyentes. De vez en cuando Martin Gore aún recuerda que fue él quien salvó a DM de sucumbir en el olvido y de traer a través del tiempo no melodías, sino himnos que han ido cantándose de generación en generación. Arpegiadores y sintes que caminan desesperadamente sobre un bajo y ritmos sibaritas, los efectos y ruidos manipulados a través de modulación de frecuencia de fase para crear sonidos extraídos de los costosísimos modulares arp 2600 podrían bien asemejarse a algunos arreglos con los que quizás en su época más gloriosa crearon el carismático "Personal Jesus". No obstante, el tema encuentra su propia esencia y separa una cosa de la otra, lo peor que pudiera suceder es convertirse en una autoparodia, pero en el mejor de los casos existen muchísimas bandas tratando de ser ellos que bien quisieran tener este tema en su set list para darse a conocer.

13. Goodbye. Sobre un tempo que quizás no rebase en mucho a “Slow”, una guitarra que resuena en un patrón repetitivo, envuelta en un sonido muy campirano, muy country y muy blues, se edifica poco a poco y cautelosamente este tema. Diera la impresión de estar construida a las orillas del río Misisipi, con una maquinaria paneada de fondo y que genera un ambiente muy característico y representativo de la cultura de un pueblo que solía cantar sus lamentaciones y elevar sus oraciones con cánticos populares. De repente se pueden escuchar frecuencias arrítmicas que parecen ser extraídas del mismo infierno y que traen consigo la angustia, la de expresar la despedida o desprenderse quizás definitivamente de algo o alguien. Algunas palmas emulan veneracion a   espíritus caídos y que tras unos leves golpes sincronizados y sucesivos cimentan una percusión que acorrala a este maravilloso tema y lo deja respirar justo cuando pareciera comenzar a asfixiarse. Mientras la dupla Gahan/Gore entona "Goodbye, yeah goodbye again", sus escalas mayores van disminuyendo hasta añadirse en un tono desconsolado y volverse en un tono gospel, mostrándonos que en el desenlace de este viaje existen luz y esperanza, hacen una fina alusión a su letra y el ejercicio se repite mientras que en su epílogo estos elementos se van apartando uno a uno, se van aislando hasta quedar desnudos y hacen una misteriosa espiral hacia el Delta, el prólogo de este río cuya corriente fluye y su cauce siempre desemboca afluente y puntual.

BONUS TRACKS

1. Long Time Lie. 30 años han pasado para que podamos escuchar una canción escrita en conjunto por Martin y Dave, si bien pudiéramos contar como tal ejercicio el lado b "Oh Well" de las sesiones del "Sounds Of The Universe", pero cabe aclarar que ese se trataba más de un fallido intento instrumental de Gore, el cual Gahan encontró inspirador para vocalizar. Tras una sirena y una percussion pausada pueden distinguirse sutilmente unas claves menores entonadas por sintetizador, mientras que algunas figuras sincopadas y en forma de arpegiador se dibujan dramáticamente (curiosamente algunos de esos arreglos hacen reminiscencia a algunos sonidos contenidos en el segundo álbum de solista de Martin Gore,b usquen el Counterfeit 2 y en particular el tema “I cast a lonesome shadow”), todo esto mientras Dave canta en métrica extraña, es una especie de reclamo expeliendo versos y frases cortas y hace unas entonaciones muy acentuadas en tonos graves donde el barítono se encuentra siempre más cómodo, la melodía se va formando y cuando llega el estribillo nos eriza la piel con armonías bien logradas y con un acordes tan románticos como trágicos que logran convertir este gran número en un auténtico melodrama que bien puede llevarte a la catarsis. No hay duda de que sus lados b siempre han sido joyas escondidas y sepultadas debajo del océano, esperando a ser descubiertas y deleitadas como los manjares que son.

2. Happens All The Time. (Gahan/Uenala) Es una suerte de Drum & Bass que contiene muy buenos quiebres, cortes y muy bien logrados fills. Los leads modulan una vibración oscilante y producen una sensación dinámica, cuando en los primeros minutos del track es más bien estático. El puente explota con armonías vocales manipuladas a través de vocoder, mientras que el ritmo empieza a despuntar en una educción y supresión de tiempos, tras haber entonado "Sometimes I'm not sure what I'm fighting for, it happens all the time", el ritmo evoluciona y encuentra abreviaciones y acortamientos. Un número muy electrónico y experimental como lo fuera “My Little Universe”, aunque este cuenta con un estribillo más memorable y fácil de entonar.

3. Always. Martin Gore por lo general siempre regala un par de temas interpretados por él mismo, pero en esta ocasión nos reservó uno como sorpresa, se trata de un tema más sobresaliente al que se incluye en la colección oficial. Todo comienza con una agazapada línea de bajo que en contrapunto forma un riff crudo, entre tanto algunos sintes y vibraciones cómicas se cruzan y forman figuras indelebles que de inmediato captan la atención y abren paso a un sonido y a un ambiente completamente artificial y homogéneo. La presencia de una voz distorsionada que va disipándose y aclarándose hace gala de una preciosa entonación que antecede una sección de cuerdas sublimes. Ahí, justo al final del verso "I just wanna be part of the light of the light of the light of the light of the light in your eyes" se acelera el beat y con un punch que retumba en mis auriculares predominan unas secuencias muy industriales que recuerdan a ese sonido que los caracterizó durante la primera década que los vio nacer. Es, en todo caso, un exquisito paisaje onírico que evoca grandeza y provoca la completa pérdida de racionalidad y nos invita a desprendernos y librarnos aunque sea por un momento de nuestra cotidianidad y elevarnos al éter. "Always, always, always, always, forever"...

4. All That's Mine. Un tema muy bien definido en cuanto a sus arreglos, uno a uno se conjugan y se van acogiendo en tiempos entrelazados y que al golpeteo de un bajo y un beat sosegado y limitado progresa inteligentemente. Preponderan los sonidos análogos que transmiten un aura muy al estilo de Giorgio Moroder y con un fulgor muy especial. "Like a ship on the ocean hanging out to see you", la voz de Gahan parece sentirse más suelta y en algunos momentos se pueden distinguir sutilmente los coros de Gore, quien devuelve el favor y revierte la práctica al interpretar una melodía escrita por Gahan en unión con Kurt Uenala. Durante el estribillo se pueden encontrar memorables arreglos en los que la guitarra se derrama en un delay y se va perdiendo hasta convertirse en casi una onda sintética.

Conclusiones

Cuando escucho esta obra en conjunto inmediatamente me recuerda por qué y sólo por qué escogí a esta banda entre muchas más. Puedo entender que no únicamente es su música la que me ha llevado a través de un viaje tan largo, sino el mensaje implícito que conlleva todo el contexto de su poesía. En los 80 primero reclamaban "I just can't get enough"; en los 90's tan sólo pregonaban "All I ever wanted is here in my arms"; más tarde, en la primera década del 2000, volvieron a exigir "I want it all"; pues ahora aclaran "There's only one way to soothe my soul." Aquí es donde aseveramos que en verdad son merecedores de la corona que han portado y seguirán portando por mucho tiempo más al no ser conformistas y sentarse a esperar a que alguien venga y les haga un disco o les regale un hit para poder escalar en lo más alto de las listas del mainstream, aun si han decidido volver a cambiar sus propias reglas y paradigmas entonces significa que probablemente todavía tengamos temas tan excelentes como estos en el futuro y, lo que es mejor, quizás existe Mode para un buen rato más.

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